Varias personas preguntan muchas veces, ¿ De qué magnitud fue en Cuba ? Hay que aclarar que la magnitud es una medida de la energía que se libera en el foco del terremoto y tiene un valor único, no importa donde se determine. Lo correcto es preguntar, Y de qué intensidad fue en Cuba? La intensidad es una escala de 12 grados que describe cómo las personas sintieron la sacudida y los efectos que provocó en la naturaleza y las edificaciones.

Por qué se usa la escala de intensidades?

En los años anteriores al siglo XX no existían instrumentos sismológicos para poder calcular la magnitud de los terremotos, por lo tanto la única manera de poder caracterizarlo era por los efectos que estos producían. Si ocurría un evento fuerte muy lejos de zonas pobladas, los mismos pasaban inadvertidos y no quedaban catalogados como eventos fuertes. Hoy en día con los instrumentos sismológicos que empezaron a funcionar a partir del año 1900 se puede detectar  y catalogar todos los sismos, aunque no sean perceptibles por la población.

Cómo se determina la magnitud?

Las magnitudes son determinadas por varios métodos. Estos métodos se basan en el uso de las amplitudes de diferentes formas de ondas elásticas que presentan un rango de frecuencias particular cuando viajan por el interior de la tierra. Para terremotos locales o regionales se usan las ondas de cuerpos longitudinales (ondas P) y transversales (ondas S). Estas son relativamente de altas frecuencias (periodos menores a 5 segundos) y caracterizan terremotos menores a 6.0 Richter. La magnitud calculada con el uso de estas ondas se le conoce como Mb. Para terremotos fuertes no se pueden usar estas formas de ondas porque no cargan con toda la energía que se liberó en el foco, y este fenómeno se conoce con el nombre de saturación energética.

Para terremotos superiores a 6.0 hay que usar las ondas superficiales (ondas de baja frecuencia que viajan por la superficie de la tierra). Normalmente para terremotos menores a 7.5 es suficiente usar ondas superficiales con periodos de hasta 20 segundos, pero con terremotos muy fuertes, las estaciones con distancias menores a 10 grados del epicentro (1100 km aproximadamente), no pueden registrar las máximas amplitudes, debido a que la energía sobrepasan los valores máximos de desplazamiento del terreno que pueden registrar los sismómetros a dicha distancia epicentral, y esto trae como consecuencia una subvaloración de la magnitud real. En estos casos hay que usar estaciones muy lejanas que normalmente no se incluyen en el monitoreo sismológico en tiempo real de las redes locales y toma algún tiempo poder acceder a ellas para validar la magnitud preliminar.  La magnitud calculada con el uso de ondas superficiales se le conoce como Ms.

La magnitud Mw, conocida como magnitud de Momento Sísmico es la más apropiada para calcular un valor preciso de magnitud para los terremotos. Esta puede usar todo el rango de frecuencias de las ondas sísmicas y en el caso de terremotos muy fuertes se usan estaciones lejanas, a distancias mayores a 30 grados del epicentro (3300 km aproximadamente), que incluyen ondas de muy bajas frecuencias o largos periodos, las cuales cargan con todo el contenido energético liberado en el foco del terremoto.

Por qué necesitamos redes sismológicas locales?

Las estaciones sismológicas que se usan en la mayoría de las redes locales se encuentran a distancias menores a 10 grados de un sismo local, necesario para poder monitorear la actividad sísmica de baja y moderada energía.  Uno de los objetivos de las redes locales es poder alertar de situaciones anómalas, las cuales se caracterizan por el incremento del número de sismo de baja energía (magnitudes menores a 3.0) en un corto periodo de tiempo. Estos sismos pequeños, la mayoría  imperceptibles  por la población, pueden ser premonitores de un sismo de gran intensidad. Las redes internacionales como la del Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) tienen una red global de estaciones sismológicas cuyo objetivo fundamental es registrar terremotos moderados y fuertes en todo el mundo, pero no pueden localizar terremotos de baja energía por la gran separación entre la ubicación geográfica de las estaciones.